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Ana
López es
licenciada en Bellas Artes y en Historia por la Universidad Complutense
de Madrid. Se forma también en la Escuela de Artes Aplicadas
y Oficios Artísticos y en el Estudio de Artes Plásticas
del pintor Francisco Soto Mesa, Madrid.
Expone individualmente en la Sala La Cla (1995)
y en la Galería Orfila (2004, 2007,
2010), de Madrid; Sala de exposiciones del Casino del Atlántico
(2000) y Galería Durán Loriga (2006), La Coruña.
Participa, desde 1996, en numerosas muestras colectivas
y certámenes, como el XVI Premio Internacional de Pintura
Eugenio Hermoso, Badajoz, y Certamen de Pintura Mercedes Benz (1998);
Certamen de Pintura Premios Zarzillo-99 y Premios Fray Luis de León
de Pintura, Valladolid, y Exposición Nacional de Pintura,
Museo Municipal de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) (1999);
Becas Castellana 2000, Madrid; Premio de pintura Jaurena Art, Barcelona,
y Grupo LOGOST, Centro Galileo, Madrid (2003); "Contrastes",
Espacio de Arte Caja Madrid, Aranjuez, y Grupo LOGOST: "Tres
mujeres, tres miradas", Puerta Bonita, Madrid (2005); "Arte
en Femenino", Sala de Exposiciones del Palacio Municipal, La
Coruña (2007); "Nexus. Lenguajes
de la Abstracción", Galería Orfila (2009);
y con el Grupo ARGÓN en el Centro Joan Miró, Móstoles
(2006), Casa de Cultura Giralt Laporta, Valdemorillo (Madrid) (2008)
y Sala Fuente del Berro, Madrid (2009).
Naturaleza líquida.
"Un charco contiene un universo."
G. BACHELARD, El agua y los sueños.
En esencia somos agua. Fuente primordial,
origen y vehículo del ciclo cósmico de la vida, el
agua encierra dentro de sí todas las posibilidades para la
evolución. Símbolo de fertilidad, frescura, pureza,
sabiduría y eternidad entre muchas ideas, es el fluido mágico
que fecunda, cura, limpia, disuelve, regenera, borra el pasado y
da acceso a la otra orilla.
En su dualidad también alberga las amenazas
y los miedos; el agua de la lluvia y de los ríos es la sangre
de la tierra, la irriga y fertiliza. Sin embargo, su corriente se
torna violenta, destruye, arrastra como una fuerza maldita. Las
aguas refrescantes y tranquilas reflejan la luz del universo, pero
en sus profundas sombras, todos los monstruos las habitan.
Representa la potencia informe del subconsciente,
la energía descontrolada de nuestras motivaciones ocultas.
El agua contiene todos los símbolos desde el principio de
los tiempos: es la sustancia originaria de la que todas las cosas
nacen y a las que todas vuelven.
Naturaleza líquida: la magia fértil
de lo húmedo.
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