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Luz
Rodríguez Guillén
nació en Hellín (Albacete) y se formó en la
Escuela de Bellas Artes de Madrid, doctorándose en la de
Valencia, ciudad en la que reside como profesora de su universidad.
Ha mostrado su obra en exposiciones individuales
en Valencia (galería Jaime, 1985; Puerto de Sagunto,
1986; Puzol, 1988; Bachiller, 1993; Mislata, 1993; Torrente, 1994),
León (Biblioteca Pública, 1987), Pamplona
(galería El Porche), Tarragona (galería
Josep Panadés, 1988). En la galería Orfila
de Madrid expuso anteriormente en los años 1989, 2003 y 2006.
De entre su participación en colectivas
cabe destacar las celebradas en Buenos Aires (Roca, Río
Negra), Valencia (L'Aplec, Del Palau, Thema, Círculo
de Bellas Artes, Cinq Secgles en la Universidad de Gandía),
Madrid (Facultad de Bellas Artes, C.C. Buenavista), Santiago
de Chile (Museo Salvador Allende).
Ha realizado numerosas ilustraciones y portadas
para libros (Cuentos Populares Rusos, Los Falampos de la Nieve,Plastilocuentos,
Imágenes del laberinto, La ciudad en brasas, El sueño
de Copenhague... ).
Antón
Díez nació en Villablino (León), en
1941. Colaboró en la fundación de la revista de poesía
y crítica literaria Claraboya. Diseñó
e ilustró publicaciones y libros (Luis Mateo Díez,
Eleuterio Pardo, Florentino Agustín Díez... ) o la
colección de escritores leoneses Los libros de Candamia
(Elena de Santiago, Aparicio, Llamazares, Colinas, Antonio Pereira,
Victoriano Cremer... ). Terminó sus estudios de Bellas Artes
en la Escuela de San Fernando de Madrid en 1967. En 1969 formó
el Grupo Jamúz, con su esposa la pintora Luz Rodríguez
Guillen y el tambien pintor Cantero Pastor. Ha realizado grabados,
cerámica, esculturas en hierro fundido y madera, murales
cerámicos y a la encaústica, exponiendo su obra en
Madrid (galerías Arte Horizonte, Aldaba, Balboa, Agapito
Fernández), León (Fundación Sierra Pambley
de Villablino), Oviedo, Cuenca (La Escalera), Barcelona
(Nova), Mataró, Denia, Alicante (Maliarka),
Buenos Aires, Santiago de Chile (Museo Salvador Allende),
entre otros espacios y lugares.
En 1979 se inauguró en Villarreal de los
Infantes (Castellón) una gran escultura (seis metros de altura)
de hierro policromado, material que utiliza con frecuencia. Sus
más recientes trabajos se recogen en las series Retrato
de hombre corriente, Inventario, La piel deshabitada
e Inventario de insectos, expuestas en varias ciudades.
En 2007 ejecutó un mural en soporte digital de ochenta y
seis metros cuadrados, que junto a esculturas de gran formato, urnas
y relieves medios (en los que empleó madera de calabaza,
material poco usual que muestra ahora en la galería Orfila)
se situó en el edificio de las Cortes Valencianas.
Luis Mateo Díez escribe en el catálogo
de la exposición:
El azul es una elección premeditada
en estos cuadros y esculturas de Luz R. Guillén y Antón
Díez, que compaginan, desde la distancia de sus representaciones,
un paralelo compromiso con el vacío que promueve la ausencia.
Pintar para llenar o para recomponer la imaginación suscita
el propio acto creativo, en el trabajo del artista tan atado a la
vida como a las desapariciones. Las figuras reposadas o ensoñadoras,
las torsiones de formas y espacios que expresan esperas, huidas
y melancolías, en los arrebatos plásticos de Luz,
encuentran una línea de continuidad en las fantasías
totémicas de Antón y, entre ambas, apenas misteriosamente,
un fluido de fuerza y vitalidad tamizada por la huella de ese quinto
color del espectro solar que es el azul. Esta muestra es el resultado
de un regreso en el trabajo de dos artistas necesitados de la serenidad
que sólo en la creación puede encontrarse. Ambos vuelven
a los más poderoso de sus invenciones, como si en el regreso
se produjera el descubrimiento más hermoso y radical de lo
que llevan haciendo en indagando. Un vacío que se llena.
Una ausencia vivificadora.
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