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Josep
Basset, Benifairó de la Valldigna (Valencia), 1948.
Exposiciones (Selección).
Galería Charpa, Gandía (Valencia) (1994). Galería
Der Reiter Kunstraum, Valencia (1997, 2000, 2002). Museo del Parque
Municipal de Elche (2002). Espace Scoman Rue de l'Hermitage, Laval
(Francia) (2002). Galería Mona, Denia (Alicante) (2003).
Galería Icono, Palma de Mallorca. Museo de Arte Contemporáneo
Firencio de la Fuente, Requena (2004). Sala Cool Alas, Gandia (2004,
2011). Galería Ra del Rey, Madrid (2005, 2007). Galería
Blitz, Palma de Mallorca (2007). Cripta de Sta. María, Oliva
(Valencia) (2009). Frauen Museum de Bonn (Alemania) (2011). Galeria
Orfila, Madrid (2012). Paticipa también en colectivas y ferias
internacionales de arte como ARCO, Madrid (1995) y Holanda Art Fair
den Haad (2006).
Basset: el espíritu constructor *
Hablar de reutilización no es frecuente
en el plano plástico, la <<radición de lo nuevo>>
penetra hasta los estratros más profundos de la práctica
artística. Sin embargo, la escultura de Basset se fundamenta
en la estética del reciclaje, parcela todavía no asumida
enteramente por nuestro entorno artístico, por el erróneo
sentido de <<elevación>> al que se entregan los
artistas. o tal vez en mayor medida, porque la sociedad que les
da acogida todavía no se halla lo suficientemente sensibilizada
ante los perjuicios que ella misma causa a la naturaleza, y sigue
reclamando <<novedades>> en todos los estratos de su
vorágine consumista.
La reintroducción de artefactos fuera de
uso en la corriente social, ya sea a través de la reutilización
industrial -fenómeno cada día más frecuente
- o de la plástica -aquí en mantillas - es una perspectiva
a la que se debe presentar cada vez mayor atención, si somos
conscientes de la difícil coyuntura de desequilibrio ecológico
que legamos a nuestros sucesores.
Trabaja con objetos encontrados -pertenecientes
a la técnica de todos los tiempos, desde una reja de arado
hasta los más sofisticados fragmentos de un motor de explosión
- y transforma sus apariencias, fundando un proceso en el que, mediante
un diálogo entre la forma dada y aquello que el creador siente
y proyecta sobre la misma, acaba configurándola, orientándola.
Estas determinaciones a modo de vasos comunicantes, lo enlazan con
el viejo povera.
A partir de esos productos encontrados/recuperados
y siguiendo informulables leyes de asociación, estructura
un discurso que tiene mucho de lúdico y relajante. Su fundamento
plásticocabed buscarlo en la escultura de vanguardia de principio
de siglo, inclinándose por un gusto hacia la ligereza de
acero y su potencia como material, incluso en sus fases de mayor
degradación.
Formalmente, su modelo sería antes Julio
González que Brancusi, pero quizá ello venga dado
por las propias especificaciones de los materiales empleados, más
que por una voluntad consciente de continuar el lenguaje del maestro.
Carlos
D. Marco.
*Revista de Arte Tendencias año 1994
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