|
Magdalena
Luque nace
en Málaga en 1943, donde, entre otras actividades artísticas,
realizó murales para la Universidad, escenografías para
las Semanas de Danza Contemporánea de Málaga y buen
número de exposiciones individuales, además de las celebradas
en galerías y salas de Madrid (Galería Orfila, 2004),
Barcelona, Bilbao, Astorga (Palacio Gaudí y Museo Catedralicio),
Cuenca (Fundación Antonio Pérez), Granada, Sevilla,
Dusseldorf, Múnich, Toronto, Chicago, Nueva York, Caracas,
Ibiza... y colectivas como la Feria Internacional de Marbella, los
certámenes de la Fundación Gregorio Prieto, de Grabado
de la Universidad de Huelva o el Pablo Picasso del Ateneo de Málaga.
Testimonio de una propuesta cuya coherencia y singularidad la Enciclopedia
Larousse en su edición de 1993 y en coincidencia con otros
juicios críticos, definiría como Valiente, emocionalmente
equilibrada, colorista y al propio tiempo austera, con gran poder
de síntesis.
Sus trabajos más recientes -geometrías
despojadas y estructuradas en planos iluminados por brillantes colores
puros diría de ellos Juan Antonio Tinte - y los que muestra
ahora en la Galeria Orfila con el título "La transformación
interior", son continuidad de los inspirados en la mística
poética de S. Juan de la Cruz que conformarían su anterior
exposición "Abriendo paso" y que representan a Magdalena
Luque en los Museos "San Juan de la Cruz" de Úbeda,
Arte Moderno de la Catedral de León, Ciudad de Madrid, del
Grabado de Marbella, Gabinete de Estampas de la Biblioteca Nacional,
Centro Internacional Sanjuanista de Ávila o en el fondo de
la Universidad de San Diego de California, suponen la culminación
de un proceso de síntesis, equilibrio y radicalización
alentado por una religiosidad agónica, unamuniana... pero
hermanada con los cuadros terrosos y llenos de verdad del Van Gogh
del período de Neunen, en palabras de Enrique Castaños
Ales, en que el que la materia, aplicada con resartable corporeidad
y como soporte de sutiles caligrafías lineales y cromáticas
al servicio de sus propias conturbaciones emocionales e intelectuales,
adquiere evidente protagonismo. |
|
|
|
|
|
|
|
|