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Pilar
del Val
(Avilés, 1953). Estudia en la Escuela de Artes y Oficios
de su ciudad natal, completando su formación en el Taller
Experimental de Humberto y en diversos cursos y seminarios bajo
la dirección de Javier Barón, Alfonso Albacete, Joan
Hernández Pijoan, Santiago Serrano, Antonio López,
Carlos Franco...
Realiza, entre otras, exposiciones individuales
en Oviedo, en las galerías Benedet (1998) y Dasto (2006),
Universidad de Oviedo (2000) y Auditorio Príncipe Felipe
(2003); galería Amaga, Avilés (2002); galería
Orfila, Madrid (2010).
Participa en colectivas y en las ferias internacionales
de arte Lienart, Gante (Bégica) (2004, 2005); Arcale, Salamanca
(2004) y Hollanda Art Fair, La Haya (2006).
Concurre a diversos certámenes, obteniendo
los siguientes galardones: Becada en IV Muestra de Artistas Plásticos
del Principado de Asturias (1995); Premio de Adquisición
(1998), 2º Premio (1999 y 2001) de los Concursos de Pintura
Ciudad de Martos (Jaén); Finalista del IV Certamen de Pintura
de Villaviciosa-Asturias (2001); Premios de Adquisición II
Premio Internacional F.L.C. Principado de Asturias (2003) y Premio
Junta General (2004, Finalista 2005), Principado de Asturias; Primer
Premio Andrés Eugenio González Cazorla, Málaga
(2003); 2º Premio XXII Emilio Ollero, Jaén (2008); Premio
Adquisición en XII Bienal Casa Consuelo-Otur-Luarca (2009);
Premio Especial Cajastur, Villaviciosa (2009); Primera Medalla de
Honor en XVIII Certamen de Pintura de Tudela (Navarra) (2010).
LA NUEVA PINTURA DE PILAR DEL VAL.
Ha llegado a ser Pilar del Val una de las artistas
de obra más personal, creativa y, sobre todo, coherente,
en el panorama de la pintura asturiana actual, fruto de una larga
y meritoria trayectoria de trabajo y disciplina, formación
que debe tanto a un esforzado autodidactismo como a cursos y seminarios
con distintos maestros del arte contemporáneo y luego a la
profundización en el sentido de su propia obra lo que, finalmente,
se ha traducido en el reconocimiento de su trabajo, premiado en
varios certámenes, tanto en Asturias como en otros lugares
de España.
Durante años, Pilar del Val se ha venido
manteniendo en una muy reconocible y original manera pictórica
que se podía inscribir en el discurso de la neoabstracción,
o abstracción redefinida, de vocación geométrica.
En su caso, planteando una deconstrucción del paisaje urbano
para crear una arquitectura pictórica original, de líneas
angulares y rigurosa lógica compositiva, esquemática
y laberíntica, en la que dentro de la inspiración
neogeo, la forma geométrica mantenía frente al puro
formalismo una función significante y simbólica como
nuevo modelo de configuración subjetiva y experiencia plástica
de la visión urbana, linealmente barroca, cromáticamente
fría y estructura postcubista.
A partir de esas señas de identidad, Pilar
del Val ha ido evolucionando coherentemente en el proceso de restar
protagonismo al tema como objeto para justificarlo solamente como
forma y sustituir la naturaleza más marcadamente urbanística
por un sistema de relaciones plásticas en el que va entrando
un nuevo concepto de línea-trazo, primero como ventana y
luego como valor autónomo, y un nuevo entendimiento del color,
evolución que puede seguirse en las distintas etapas de la
obra hasta los cuadros finales. En unos casos utilizando el color
como creador de espacios y sugestiones atmosféricas y en
otros, últimos, utilizando un vocabulario formal reducido
a rayas.
En este aspecto curioso recordar que Sean Scully
se resistía a que sus pinturas fueran interpretadas como
si franjas y rectángulos funcionasen como signos de calles
y plazas en el espacio urbano. ¿Hay algo de eso en el punto
final de las pinturas de Pilar del Val, al que ha llegado sin premeditación?
Las relaciones entre lo vivo y lo pintado, en el caso de Scully,
como en el de Mondrián y Manhattan, el de nuestra artista
o cualquier otro, están siempre potencialmente presentes
en el ámbito de todo creador y abiertas a múltiples
interpretaciones. En cualquier caso, disfrutemos de las pinturas
en lo que son y lo que muestran, su estructura, su textura, color
y, en resumen, su presencia plástica y sugestiones esteticas.
RUBEN
SUAREZ
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